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¿Por qué nos cuesta crear nuevos hábitos? Lo que debes saber para generar cambios reales en tu vida

Nuestra mente está programada para sobrevivir, siendo esta su principal función. Nuestro cerebro se ha desarrollado durante miles de años con este propósito y para que esto se cumpla este ha creado una zona de confort. Si nos mantenemos en esa zona de confort sobrevivimos y esto implica que no debemos cambiar.


Piénsalo de este modo. Cuando vivíamos en la época en que no existían civilizaciones asentadas y pertenecíamos a tribus nómades, la única manera de sobrevivir a nivel individual y colectivo era que la tribu se mantuviese unida. Para esto, nuestra mente aprendía todas las costumbres y códigos de nuestra tribu de manera que pudiésemos comportarnos de acuerdo con las reglas y así pertenecer a este grupo. De lo contrario, nos quedábamos solos y en cuestión de horas o días moríamos. Esta serie de costumbres, códigos, reglas, ritos, etc. componen la zona de confort y una vez establecida esa zona, la mente siempre hará lo posible para que nos comportemos acorde a ella ya que, de lo contrario, nuestra supervivencia está en peligro.


Si bien hoy en día no tenemos el mismo estilo de vida ni los peligros que tenían nuestros ancestros cazadores/recolectores, nuestro cerebro sigue operando de la misma manera. Esto es debido a que el cerebro se adaptó al estilo de vida de nuestros antepasados durante 200.000 años y desde que transicionamos a la agricultura y nos comenzamos a asentar en civilizaciones solo han pasado unos 10.000 años. Es decir, solo alrededor del 5% de la historia del homo sapiens, este ha vivido en asentamientos o civilizaciones, lo cual explica porque nuestro cerebro sigue funcionando como si viviéramos en tribus que intentan protegerse de animales, otras tribus enemigas, etc.


Hoy en día nuestra tribu es nuestra familia, nuestra escuela, nuestro círculo social, etc. Lo que se nos enseña en nuestros primeros años de vida más las experiencias que vivimos, van marcando nuestra identidad y así establecemos nuestra zona de confort. Esta zona de confort determina nuestra auto-estima y auto-imagen, además de todos nuestros comportamientos tales como de alimentación, ejercicio, comunicación, como manejamos nuestras finanzas, como vemos nuestra carrera profesional, entre muchos otros. Cabe considerar que el 95% de todos estos comportamientos vienen del sub-consciente, es decir, son comportamientos automáticos.


Con el objetivo de mantenernos en esa zona de confort, cada vez que intentemos tratar de incorporar un nuevo hábito o habilidad, la mente va a generar algún tipo de resistencia (o más de una a la vez). La clave está en conocer estas resistencias para así poder observarlas y en vez de caer en ellas, puedas tomar control de tu mente consciente y actuar en base a lo que quieres lograr. Hay 5 tipos de resistencia impuestas por tu mente: Física, Emocional, Social, Intelectual y Espiritual. En adelante explicaré brevemente cada una de ellas.


  1. Física: Al estar incorporando algo nuevo en tu vida puede que tu cuerpo intente sabotearte haciéndote sentir cansado o desarrollando síntomas de alguna enfermedad o lesión. Esto es algo que he visto en más de un cliente en mis programas de coaching.

  2. Emocional: Nuestra mente podrá buscar que nos mantengamos en nuestra zona de confort activando algún estado emocional relacionado con el Sistema Simpático (alerta/estrés) y el tipo de emoción activada dependerá de la situación y del sistema de creencias de la persona. Algunos de estos estados emocionales pueden ser preocupación, ansiedad, enojo, agresividad, culpa, apatía, entre otros. Cuando todo parecía ir bien con respecto a tu cambio, puedes caer en uno de estos estados sin poder identificar la razón con facilidad.

  3. Social: Nuestro Ego (Identidad) buscará otros Egos para que nos mantengamos en nuestra zona de confort. Imagina que quieres dejar de tomar alcohol, pero sales con tus amigos y todos te dicen que no seas aburrido y que te tomes algo. Si caes en esta resistencia intentarás pertenecer al grupo o ser aceptado y acabarás tomando a pesar de que eso no era lo que realmente deseabas.

  4. Intelectual: Esto puede suceder cuando crees que te las sabes todas y por ende dejar de aprender y no cambias. O, por otro lado, dices saber lo que tienes que hacer, pero no actúas como tal.

  5. Espiritual: Este tipo de resistencia es cuando nuestra mente juzga cualquier cosa que sea diferente a nuestra zona de confort o sistema de creencias y por lo tanto no aprendemos nada nuevo ni cambiamos.


Ahora que sabes esto, te invito a ser más consciente de qué tipo de resistencias te está presentando tu mente. Observarlas es el primer paso para poder lidiar con ellas y así lograr adquirir los hábitos y habilidades que estás buscando.

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