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Cómo desarrollar una Mentalidad de Crecimiento

Un experimento realizado por la Universidad Stanford realizado hace varios años tomó a un grupo de niños a quienes les gustaba pintar y lo hacían por iniciativa propia. Luego, cada vez que pintaban comenzaron a darles algún tipo de premio. Tras un tiempo, dejaron de recompensarlos cuando pintaban y lo que sucedió fue que se vio una tendencia en que los niños dejaban de pintar si no recibían un premio después de hacerlo.


¿Por qué sucedió esto si los niños antes de comenzar a recibir recompensas pintaban por placer y lo hacían sin que nadie les dijera que lo hicieran?


La razón es porque los niños comenzaron a asociar el placer con el objetivo final, el premio, y no con la misma actividad de pintar.


Fisiológicamente hablando, lo que les comenzó a suceder a los niños es que comenzaron a secretar dopamina al momento de recibir el premio o recompensa y no durante el mismo acto de pintar, que era lo que sucedía anteriormente. La dopamina es un neutro-transmisor que hace que el cuerpo aumente su energía, la mente esté más enfocada y nos sintamos bien.


La mayoría de las personas viven en un constante estado de deseo. Esto es, poniendo toda su atención en el objetivo final, en la meta, en “lo que voy a obtener luego de hacer tal cosa”. Esto es exactamente lo mismo que les sucedió a los niños del experimento luego de haberse introducido el sistema de recompensa.


Cuando recibimos recompensa por algo que hacemos, subconscientemente asociamos menos placer a la actividad que nos llevó a conseguir la recompensa y más placer a la recompensa en sí. No hacemos la actividad porque la disfrutamos, sino que por la recompensa.


Cuando vivimos en este estado, lo que sucede es que cada vez la actividad misma se hace más difícil de hacer debido a que no somos capaces de asociar placer a ella ya que todo o casi todo el placer está asociado al término de dicha actividad o al logro del objetivo. A nivel cerebral, esto se traduce en que dejamos de producir esta dopamina al momento de realizar la actividad.


Lo anterior, es totalmente lo contrario a tener una Mentalidad de Crecimiento. Una persona con este tipo de mentalidad, disfruta el esfuerzo y agradece los conflictos que se van presentando en el camino ya que sabe que todo ese esfuerzo que está realizando o todos los desafíos que se van presentando están ayudándolo a desarrollarse íntegramente para cumplir de mejor manera los diferentes roles que cumple en su vida (a nivel profesional, como padre o madre, con amistades, como ciudadano, etc.). Quienes presentan este tipo de mentalidad están siendo capaces de secretar dopamina durante el proceso y no solo al momento de lograr lo que se han propuesto.


La buena noticia es que todos somos capaces de desarrollar una Mentalidad de Crecimiento. Esto es debido al mecanismo de motivación intrínseca que se ha desarrollado por cientos de miles de años en nuestro cerebro. Este mecanismo al activarse, secreta dopamina durante el momento de realizar el esfuerzo.


Ahora te estarás preguntando, ¿cómo activo este mecanismo? ¿cómo puedo desarrollar este tipo de mentalidad?


En primer lugar es importante aclarar que como todo cambio, será desafiante y en un principio vas a encontrarte con resistencias bien fuertes. Pero ahí es cuando la gran oportunidad de cambio se presenta.


Mi principal recomendación es que al momento de estar realizando la actividad (ya sea levantando pesas, haciendo un informe o cualquier cosa que le estés dedicando mucho esfuerzo y que normalmente no disfrutas hacer) comiences a observar esa voz en tu cabeza (tu Ego) diciéndote lo duro que está siendo esto o intentando convencerte a que dejes de hacerlo y continúes en otro momento. Lo que el Ego está intentando hacer al decirte esas cosas es que te detengas y no cambies, es decir, no salgas de tu zona de confort y te manteas igual para siempre. Sin embargo, como tú no quieres mantenerte igual y quieres crecer y mejorar, lo que vas a hacer es decirlo a tu Ego: “Tranquilo, yo sé lo que hago. Me encanta el esfuerzo. Me encanta el dolor que siento en mi cuerpo levantando estas pesas. Me encanta el cansancio que estoy sintiendo al hacer este informe”. En un principio te vas a sentir algo ridículo, pero créeme, mientras más lo practiques, más va entrando esto a tu subconsciente y, como consecuencia, vas a comenzar a secretar dopamina en dichos momentos lo que va a hacer que comiences a realmente disfrutar lo que estás haciendo, a tener energía, enfoque y disciplina. Así es como cultivarás tu Mentalidad de Crecimiento y estarás marcando tu camino al éxito y plenitud en todo lo que te propongas.

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