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Emociones Negativas: ¿cómo tratar con ellas para soltarlas y que no vuelvan?

Todos sentimos rabia de vez en cuando, unos con más frecuencia que otros. El otro día me tocó a mí. La situación que me activó este sentimiento es completamente irrelevante, sin embargo, lo que sí es relevante es que esta situación en particular no estaba alineada con mis expectativas sobre lo que debería haber sucedido, por lo que mi mente subconsciente buscó inmediatamente en su “historial” para comparar esta situación con mis vivencias pasadas y así enviar la señal a mi cuerpo para que se secreten las hormonas acordes a la situación, en este caso hormonas que me hagan sentir rabia. Todo esto ocurrió en mili-segundos.


Antes de contarte como proseguí en este caso, déjame explicarte ciertas cosas que te ayudarán a entender cómo funciona tu cuerpo y tu mente para que cuando te suceda algo similar sepas lo que está sucediendo y así responderás mejor ante la situación.


Cada ser humano tiene un Ego. El Ego es la identidad de la persona y cuenta con una serie de programaciones que determinan nuestra percepción, autoestima, qué tan merecedores nos sentimos y cómo creemos que el mundo externo nos ve. Hablamos de programaciones porque la mente literalmente funciona como un computador. Durante nuestra infancia y adolescencia vivimos experiencias que crearon estos programas o sistema de creencias que son protegidos por la zona de confort del Ego y se mantienen fijos a lo largo de nuestra vida, a menos que hagamos un profundo trabajo para cambiarlos. Cada vez que algo en el ambiente externo no cumpla con estas expectativas que tiene el Ego sobre como deberían ser o no deberían ser las cosas, se activa un conflicto en nuestra mente.


Al activarse un conflicto en nuestra mente, ésta inmediatamente envía una señal al cuerpo, específicamente al corazón, el cual cambia su ritmo cardiaco para alinearse con lo que está sucediendo en la mente. Esto es lo que llamamos el Círculo de Estrés, en donde el cuerpo está siendo un soporte o apoyo para la mente. Cuando se crea esta conexión, el cerebro nuevamente envía señales al cuerpo y ocurren una serie de reacciones químicas (comunicación hormonal) que nos hacen sentir la emoción negativa y nos pone en un estado de reacción. Esto sucede con cualquier conflicto o emoción negativa que estemos sintiendo y todos los seres humanos funcionamos de la misma manera.


Volvamos ahora a mi caso. Sucedió algo, se me activó un conflicto y sentí rabia. Como mencioné anteriormente, esta rabia se genera por mi percepción ante la situación, es decir, tiene que ver conmigo y soy yo quien debo lidiar con lo que estoy sintiendo, por lo tanto, yo me hago responsable. Ver las cosas de esta manera es el primer gran paso para dejar de estar en un estado de víctima en donde siento que las cosas “me pasan a mí” y en vez pasar a un estado de consciencia en donde sé que las cosas que yo siento son producto de lo que yo sostengo en mi mente. El ver las cosas de esta manera no quiere decir que vamos a estar en un estado pasivo ante la vida, en donde nada me importa o dejo que la gente me pase “por encima”. Si no más bien, es un estado en donde me hago consciente de lo que me pasa, tomo responsabilidad y respondo ante los eventos que me presenta la vida. Esta respuesta puede significar que tenga que enfrentarme a alguien y decir las cosas de una manera clara y fuerte, pero la clave está en que no lo hago desde un estado de estrés y reacción, sino más bien lo hago desde un estado de claridad y enfoque, sin tener una emoción negativa atada a la situación. Esta es la diferencia entre responder y reaccionar.


Quizás leyendo esto habrás pensado en algún tipo de situación que te genere alguna emoción negativa de manera recurrente. Si no lo has pensado, te invito a pensar en alguna situación. Puede ser relacionada con la situación de tu país, algo que te suela activar en tu trabajo, con tu pareja, tu familia, etc. Ahora te estarás preguntando, ¿cómo puedo hacer para que esto me deje de activar? Y la respuesta es tratando esa emoción como se deben tratar las emociones, es decir, como energía. De acuerdo con lo que nos dice la física cuántica todo es energía y una emoción no es la excepción. Esto quiere decir que debemos dejar que esa energía se manifieste, en otras palabras, permitirnos sentirla y no reprimirla, debido a que si la reprimimos lo que estamos haciendo es dejar esta energía atascada en el cuerpo y luego pueden pasar dos cosas:

  1. Que se vuelva a activar con más fuerza.

  2. Que sea somatizada por el cuerpo a través de alguna enfermedad o condición.

Al fin y al cabo, esta energía no puede quedarse quieta por lo que va a buscar la manera de salir.

Ahora es cuando entra en juego una excelente técnica que nos ayuda a sentir y a soltar este sentimiento, y con ello la programación que genera dicho sentimiento. Esta es la Técnica para Liberar. Esta técnica cuenta con 5 pasos que son preguntas que te vas haciendo y que te van ayudando a sentir y luego a soltar. Es una técnica que puedes hacerla escribiendo o simplemente acostándote en algún lugar cómodo y privado.


En mi caso, te contaré como lo hice con esta situación que me activó en un estado de rabia. Inmediatamente sucedió esta situación, me fui a mi habitación y me acosté en la cama.

  1. ¿Qué estoy sintiendo? Rabia. Identifico la emoción.

  2. ¿Puedo permitirme sentir esto? En otras palabras, tengo el coraje de sentir esta emoción y dejar que se manifieste por mi cuerpo. Si la respuesta es afirmativa, me permito sentir la rabia por todo mi cuerpo. En mi caso, apreté los puños, tensé las piernas, sentí ese calor intenso por mi cuerpo generado por todas estas hormonas que nos hacen sentir rabia.

  3. ¿Puedo soltar esto? En otras palabras, ¿puedo ser flexible ante lo que estoy sintiendo? ¿puedo estar en un estado de neutralidad ante la situación? ¿puedo cambiar mi creencia ante lo que me ha hecho sentir esta rabia? A medida que me iba preguntando estas cosas, notaba como la emoción se iba aquietando. Si la respuesta es “sí, puedo soltarlo”, pasamos a la siguiente pregunta.

  4. ¿Voy a soltar esto? Una cosa es poder soltarlo, otra muy distinta es hacerlo. Aquí lo que te estás preguntando es, ¿realmente estoy dispuesto a cambiar? ¿estoy listo para cambiar mi identidad y dejar de molestarme por este tipo de situaciones? ¿estoy dispuesto a soltar este sentimiento y esta programación por completo? La emoción cada vez es menos intensa. Sí la respuesta es afirmativa, pasa a la siguiente pregunta.

  5. ¿Cuándo voy a soltar esto? Si la respuesta es ¡AHORA! Quédate unos momentos observando cómo esa emoción termina de ser transmutada. Enfócate en tu corazón. Luego sigue con tu día. En mi caso pude soltar completamente la rabia y luego responder ante la situación que me había provocado esto, sin ningún sentimiento negativo involucrado en mi respuesta.

Si haces esto una vez no quiere decir que nunca más ese tipo de situaciones te va a activar en esa emoción negativa, pero sí le estás quitando poder al Ego y estás en un proceso de borrar “ese programa” que te activó. Piensa que llevas décadas con esa programación en funcionamiento por lo que es bastante lógico que no vas a eliminar de un día para otro. Por lo tanto, si te vuelve a pasar algo similar simplemente repite la técnica y verás que con la práctica consistente la emoción será cada vez menos fuerte y llegará un momento en que el mismo tipo de situación ya no te estresará, lo que querrá decir que habrás borrado ese programa por completo.


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