
Pablo Echeverría
Mentor y Terapeuta en Maestría del Ser
Guío a personas a través de un proceso de transformación profunda que integra Esencia, Mente y Cuerpo. Mi propósito es entregarte las herramientas para que despiertes a la versión más auténtica de ti mismo y vivas con plenitud en todas las áreas de tu vida.
MI ENFOQUE
Lo que me distingue es que no trabajo con una sola metodología. Durante los últimos 11 años me he formado en múltiples disciplinas — psicología, nutrición, respiración, yoga, anatomía, filosofía, alquimia y desarrollo humano — y las he integrado en un enfoque propio que se adapta a cada persona.
Me inspiran las personas porque puedo ver el potencial en cada una de ellas, especialmente lo que ni ellas pueden ver.
Mi metodología no es fija. Yo mismo estoy en constante cambio y crecimiento. Lo que voy estudiando, lo voy integrando. Lo que voy integrando, lo voy transmitiendo.
FORMACIÓN
Mi camino de estudio formal ha sido guiado principalmente por dos grandes mentores con los que he trabajado: Bill Cortright, creador del método Stress Mastery y Paul Chek fundador del CHEK Institute y Spirit Gym, cuyas enseñanzas en salud integral y desarrollo espiritual han sido fundamentales en mi trabajo.
Además cuento con una licenciatura en Ciencias de la Administración de Empresas de la Universidad de Chile, una certificación como Coach de Salud Integral del Institute for Integrative Nutrition, una certificación como Instructor de Yoga Terapéutico del Akila Institute, entre otras formaciones en salud y bienestar.
He vivido y trabajado en diferentes países y continentes. Esa exposición constante a diferentes culturas y formas de vivir es parte de lo que ha ido alimentando mi crecimiento y trabajo.


MI CAMINO HASTA AQUÍ
Crecí en un hogar donde los conflictos familiares fueron una constante — adicciones, trastornos de personalidad, mucho caos. Sufrí sin saber que lo estaba haciendo. Como mecanismo de protección me volví muy independiente y aprendí a guardar prácticamente todo lo que sentía.
En el deporte encontré mi refugio. Era mi fuente de felicidad y mi forma de superarme. Pero desde temprana edad empecé a sufrir lesiones que me impedían practicar por meses, a veces años. Era mi cuerpo avisándome que había cosas emocionales que necesitaban ser trabajadas. Pero eso no lo entendí hasta mucho después.
Cuando miro atrás, veo claramente por qué viví tantos años estresado y por qué cualquier situación que no cumpliera con mis expectativas me irritaba con facilidad. Todo estaba conectado.
El Punto de Quiebre
A los 23 años llevaba más de una década sin encontrar respuestas para mis lesiones. Decidí buscar fuera de la medicina convencional. Lo primero que hice fue cambiar mi alimentación y a partir de ahí mi vida empezó a transformarse.
Mi cuerpo, al estar bien nutrido, no solo comenzó a sanar. También empezó a ser un soporte para mi mente. Mejoró mi concentración, mis niveles de energía se dispararon, y todo empezó a funcionar mejor — en el deporte, en lo laboral, en mis relaciones.
En ese entonces trabajaba como Analista Financiero para Latinoamérica en Procter & Gamble. A pesar de que era muy demandante, seguí muy ligado al surf. Decidí tomar un curso de respiración — específicamente de apnea, para prepararme para olas grandes — y me fasciné con lo que descubrí.
Respirar correctamente no solo me ayudaba en el mar. Me dio seguridad en mí mismo, templanza y enfoque en situaciones complejas. Estaba experimentando en carne propia la conexión entre el cuerpo y la mente.

El Salto
Decidí profundizar. Comencé a estudiar formalmente cómo funciona la conexión entre cuerpo y mente, y encontré las enseñanzas que se convertirían en los cimientos de lo que hoy es Maestría del Ser.
Fui entendiendo y sanando las trabas emocionales que arrastraba desde mi infancia. Entendí cómo habían influido directamente en mi cuerpo. Me fui empoderando al ir reprogramando mi mente — sacando creencias que me limitaban e instalando otras que me ayudaran a crecer y expandirme.
Sabía que mi carrera profesional iba a dar un giro. Y así fue. Dejé el mundo corporativo para dedicarme a lo que hoy es mi propósito: guiar a personas como tú a usar su esencia, mente y cuerpo para crear la vida que desean.
No enseño teoría. Enseño lo que he vivido y lo que sigo viviendo. Cada herramienta que te entrego la he probado primero en mí.



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