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¿Alimentos anti-estrés?

¿Existe tal cosa como un alimento que ayude a reducir el estrés?


Si bien, desde mi punto de vista no existen “píldoras mágicas” que te van a sacar el estrés de encima sin tú tener que hacer nada de tu parte, hay ciertos alimentos muy específicos que pueden ser de gran ayuda para la regulación de tu sistema nervioso y para que tu respuesta al estrés funcione apropiadamente. Estos son los adaptógenos.


Antes de entrar en detalle sobre qué es un adaptógeno y qué alimentos son considerados como tal, debemos comenzar entendiendo a grandes rasgos cómo funciona la respuesta al estrés. En este artículo no hablaré sobre técnicas para salir de un estado de estrés de manera consciente por lo que si deseas indagar en ello puedes revisar los otros artículos de mi blog.


Nuestro Sistema Nervioso Autónomo (encargado de todas las respuestas automáticas que realiza el cuerpo) cuenta con dos ramas: El Sistema Simpático o de Alerta/Estrés y el Sistema Parasimpático o de Recuperación. Una respuesta al estrés que está funcionando en condiciones óptimas cambiará durante el día varias veces entre el Sistema de Alerta y el Sistema de Recuperación. Esto, debido a que cada vez que algo en el ambiente externo no cumple con nuestras expectativas o no coincide con nuestra zona de confort, nuestro cerebro considerará esta situación como peligrosa y activará el Sistema de Alerta para ponerse en modo de “Lucha o Huida”. Como bien sabemos, la mayoría de las cosas que nos estresan realmente no son peligrosas y la mayoría de las veces es solo un tema de expectativas, por lo que si nuestro Sistema Nervioso está funcionando correctamente la capacidad de que este tiene para cambiar rápidamente al Sistema de Recuperación y entrar en un estado de balance, aumenta. En otras palabras, un Sistema Nervioso sano tiene la capacidad de adaptarse rápidamente al ambiente externo para cambiar entre estas dos ramas según sea necesario.


Como pudiste leer, utilice la palabra “adaptarse” lo que me lleva a definir lo que es un adaptógeno. Los adaptógenos son alimentos que tienen la particularidad de ayudar a que el Sistema Nervioso tenga la capacidad de adaptarse correctamente ante eventos estresores. Es decir, que pueda cambiar rápidamente entre los dos sistemas mencionados anteriormente para que el cuerpo pueda ponerse en modo de supervivencia si es necesario y en modo de recuperación el resto del tiempo. En términos simples, esta capacidad de adaptación le permite al cuerpo no quedarse “atascado” en ninguno de los dos sistemas cuando debería estar en el otro.


Estos alimentos se encuentran en el mundo vegetal, generalmente en forma de hierbas, raíces u hongos. Además de que todos, por definición, soportan al Sistema Nervioso con esta capacidad de adaptación, cada alimento por separado cuenta con otras características en específico. Cabe destacar que por sus poderosas y gran cantidad de propiedades estos alimentos se suelen consumir en cantidades pequeñas (por ejemplo, media cucharadita). En adelante te daré algunos ejemplos de los que yo consumo regularmente, junto a sus propiedades específicas.


Mi adaptógeno favorito es la Ashwagandha, una raíz originaria de la India que contiene sustancias químicas que, además de aliviar el estrés y la ansiedad, ayudan con la reducción de la glucosa en la sangre, incrementar masa muscular, mejorar la salud cardíaca, mejorar funciones cerebrales, dormir mejor, desinflamar el cuerpo y tener más energía. Realmente poderosa.

Otro que me gusta mucho es el Reishi, un hongo medicinal originario de Japón. Su propiedad más destacada es la de contener gran cantidad de antioxidantes. Algunos de sus beneficios son: retrasar el envejecimiento, optimizar el sistema inmunológico, optimizar el flujo sanguíneo, combatir células cancerígenas, favorecer la relajación, mejorar el metabolismo y tiene un efecto anti-inflamatorio.


En Sudamérica también se encuentran algunos. Por ejemplo la Maca, un tubérculo de Perú que es principalmente conocido por aumentar la energía y mejorar el rendimiento físico. También aumenta la libido (deseo sexual), ayuda a mejorar la concentración y memoria, mejora síntomas de menopausia en mujeres y fortalece el sistema inmune.


Y así podría seguir describiendo muchos más, cada uno con sus fantásticas propiedades. Te dejo aquí algunos otros que puedes buscar para conocer sobre ellos y eventualmente agregarlos a tu dieta: Ginseng (Jengibre Chino), Holy Basil, (Albahaca Sagrada), Terrestris Tribulus, Cordyceps, Melena de León (Lion´s Mane), Chaga y Shatavari.


¿Cuál te llamo la atención y te gustaría probar?

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